EL CUADRO DE LA ADORACIÓN DE LA EUCARISTÍA DE FRANCISCO DE HERRERA EL VIEJO SE DESCUELGA DE SU ACTUAL UBICACIÓN PARA PROCEDER A SU RESTAURACION.

En la mañana de ayer 31 de agosto se ha procedido a descolgar y bajar desde el muro toral que sustenta la bóveda de la capilla sacramental de San Vicente el extraordinario lienzo de Francisco de Herrera el Viejo, fechado en 1641 y firmado por su autor representando la adoración de la Eucaristía. Su composición está centrada por una custodia en torno a la cual se dispone, de forma armoniosa y compensada, una nutrida corte angélical infantil y juvenil que poseen expresiones físicas y sobre todo faciales, propias del arte de Herrera el Viejo. Tonalidades áureas inundan el espacio que corresponde a la gloria celestial advirtiéndose matices cromáticos intensos que se compensan equilibradamente.
Después de la instalación de una estructura de casi 9 metros de altura montada a los pies de la capilla el restaurador D. Pedro Enrique Manzano, ayudado de su equipo de colaboradores, han procedido a separar del muro y a bajar el citado cuadro y los dos laterales que completan el conjunto pictórico.Antes de proceder a su embalaje y preparación para el transporte al estudio del restaurador, la obra principal se ha colocado en la capilla de las Siete Palabras para ser examinada por los asistentes e invitados por la hermandad y la parroquia entre los que se encontraba el profesor de historia del arte de la Universidad de Sevilla D. Andrés Luque Teruel, asesor artístico de la hermandad.
Como final se ha redactado un acta donde se han recogido las operaciones realizadas y donde se hace constar que las obras quedan bajo la custodia y conservación del restaurador hasta que finalicen los trabajos previstos, firmándose por el Rvdo. Sr. D. Carlos Coloma Ruiz, párroco de San Vicente Mártir, D. Pedro Enrique Manzano Beltrán como restaurador y D. Antonio Escudero Galván como hermano mayor en representación de la hermandad de las Siete Palabras propietaria de las obras y promotora de estos trabajos.En un plazo máximo de 8 meses, según estipula el contrato firmado a tal efecto, los cuadros retornarán a su lugar original una vez hayan recuperado el esplendor que han perdido por el paso del tiempo.La hermandad ha puesto en marcha unos trabajos de recuperación de una excepcional obra de arte, una de las más importantes que conforman nuestro patrimonio pictórico, y que se hara realidad gracias a la generosidad de dos personas muy cercanas a nuestra hermandad y a la parroquia de San Vicente Mártir.
Acompañamos varias fotografías de Salazar-Bajuelo y Javier Comas.